2.2. Teocracias bicamerales alfabetizadas
¿QUÉ ES escribir? La escritura se inicia en imágenes de acontecimientos visuales y termina en símbolos de acontecimientos fonéticos. ¡Es una transformación pasmosa! La escritura del tipo último, como la de esta página, tiene como finalidad decir al lector, comunicarle algo que desconoce. Pero cuanto más cerca esté la escritura del tipo inicial, más será un artificio mnemónico cuyo fin primordial es informar de algo que el lector ya conoce. Los pictogramas roto-letras de Uruk, la iconografía de las antiguas representaciones de los dioses, los glifos de los mayas, los códices de imágenes de los aztecas y, por supuesto, nuestra propia heráldica, todo ello pertenece a este tipo. Las informaciones que deben transmitir a aquellos que los vean tal vez se pierdan, lo cual les hará completamente intraducibles.
Los dos tipos de escritura que caen entre estos dos extremos, mitad pintura o imagen y mitad símbolo, constituyen la base de este capítulo. Son jeroglíficos egipcios con su forma algo cursiva y abreviada, hieráticos; estos términos significan “escritura de los dioses”, y la escritura más usada que los estudiosos posteriores llamaron cuneiforme, por razón de sus caracteres en forma de cuña.
Esta última es, con mucho, la más importante para nosotros, y los restos que de ella tenemos son también mucho más extensos. Miles de tablillas están en espera de ser traducidas y muchos miles más, de ser desenterradas. Esta escritura se usó en cuando menos cuatro lenguas, sumeria, acádica, hurriana, y más adelante, hitita. En vez de un alfabeto de veintinueve letras como el español, veintiséis del inglés o veintidós del arameo (el cual, salvo para los textos religiosos, sustituyó al cuneiforme hacia 200 a.C.), es un sistema de comunicación dificultoso y ambiguo que tiene más de 600 signos. Muchos de ellos son ideográficos, en el sentido de que el mismo signo puede ser una sílaba, una idea, un nombre o una palabra con más de un significado, según a qué clase pertenezca; irregularmente, esta clase se indicaba por medio de una marca especial. Sólo con ayuda del contexto podemos desentrañar qué es. Por ejemplo, el signo significa nueve cosas distintas: pronunciado samsu significa sol; si se pronuncia umu, significa día; si pisu significa blanco; y también representa las sílabas ud, tu, tam, pir, lah y his. Aun en sus días, fueron muy grandes las dificultades para expresarse con claridad con este enredo contextual. Pero cuando nos situamos, más bien dicho, nos exiliamos de la cultura que ese lenguaje describe, y ponemos de por medio 4000 años, la traducción se convierte en un problema enorme, pero fascinante. Esto mismo se aplica en términos generales a la escritura jeroglífica y hierática. …